Precisiones y alcance
Esta página reúne las definiciones y condiciones que evitan malentendidos en la colaboración entre el estudio y sus clientes. Cada encargo se aborda con un proceso de documentación visual, bocetaje dirigido y revisión conjunta; aquí se detallan los límites y responsabilidades de cada parte.
Las ilustraciones se entregan en formatos digitales de alta resolución listos para impresión o publicación digital. El trabajo incluye hasta tres rondas de revisión sobre los bocetos aprobados; los cambios estructurales posteriores a la aprobación final se cotizan por separado.
Los plazos se establecen al inicio de cada proyecto y dependen de la complejidad de la pieza y de la disponibilidad de referencias visuales por parte del cliente. El estudio se compromete a entregar en las fechas acordadas, siempre que las revisiones se reciban dentro de los márgenes pactados.
Los derechos de uso de cada ilustración se definen en el contrato: reproducción impresa, distribución digital o uso exclusivo. El estudio conserva el derecho a mostrar las piezas finales en su portafolio, salvo acuerdo de confidencialidad explícito.
Para proyectos editoriales con editoriales o autores independientes, el estudio ofrece asesoría sobre preparación de archivos, selección de papel y acabados de impresión. Esta orientación se limita a recomendaciones técnicas y no incluye gestión de imprentas ni coordinación logística.
Por qué Scribblese
La diferencia no está en el trazo, sino en cómo se construye cada encargo. Aquí no se entrega una ilustración suelta: se desarrolla una pieza que dialoga con el texto, el formato y la intención de la publicación. Por eso los autores y las pequeñas editoriales vuelven a confiar en este proceso.
Cada proyecto comienza con una fase de investigación visual: referencias de época, texturas de papel, paletas cromáticas y lecturas del manuscrito. Ese material define el rumbo antes de tocar el lápiz, y evita los tanteos que encarecen el proceso.
Trabajamos con entregas parciales: boceto estructural, definición de personajes, prueba de color y acabado final. El cliente opina sobre cada etapa y las correcciones se hacen cuando aún son baratas, no al final del encargo.
La base es siempre manual: tinta sobre papel, acuarela o grafito. Después viene el escaneo, la limpieza de textura y el ajuste de color. El resultado conserva la vibración del original, pero listo para imprenta o pantalla.
Portadas de novelas gráficas, cuentos ilustrados, fanzines y cartelería para eventos culturales. Cada encargo deja un rastro verificable: el cliente puede ver el proceso, pedir cambios y conservar los derechos de uso acordados por escrito. No hay promesas genéricas, hay un método que se explica y se aplica.
Entendemos los plazos ajustados y los presupuestos reales de la edición independiente. Adaptamos el nivel de acabado a cada proyecto sin perder identidad.
Cada historia pide un lenguaje visual propio. No aplicamos una fórmula: construimos la atmósfera a partir del tono del texto y del formato de la publicación.
¿Quieres ver cómo se aplica este criterio a un encargo real? Revisa el proceso de trabajo del estudio y las fases que seguimos desde la primera conversación hasta la entrega final.
Voces de clientes
Autores, editores y coordinadores de proyectos culturales describen cómo el trabajo de ilustración cambió la recepción de sus publicaciones. Sin cifras inventadas, solo el relato de lo que ocurrió después de entregar el encargo.
"Encargamos las portadas de nuestra colección de cuentos infantiles y el resultado superó lo que imaginábamos. Los niños reconocen los personajes desde la distancia y las librerías nos comentan que la cubierta invita a abrir el libro. El proceso de bocetaje conjunto evitó sorpresas y la entrega llegó con el tiempo prometido."
Marta Roldán
Editora · Pequeña editorial independiente
"Necesitábamos una imagen potente para el cartel de nuestro festival de narrativa gráfica. El estudio propuso tres direcciones visuales distintas y acertó con la segunda. La pieza funcionó en formato impreso y en redes, y varios autores invitados preguntaron quién la había hecho. Repetiremos el año que viene."
Jorge Salas
Coordinador · Festival de cómic local
"Mi novela gráfica llevaba dos años en un cajón porque no encontraba el estilo visual adecuado. El trabajo de documentación previa y el diseño de personajes le dieron coherencia a toda la historia. Los lectores destacan la atmósfera de las páginas y eso se lo debo al estudio."
Lucía Ferrer
Autora · Novela gráfica publicada
"Colaboramos en un fanzine colectivo sobre memoria urbana. La capacidad para integrar técnicas de tinta con acabados digitales dio como resultado una pieza que se agotó en la feria. El cuidado por la impresión y la elección del papel marcaron la diferencia frente a otras publicaciones del mismo género."
Andrés Molina
Diseñador · Proyecto de autoedición
"Pedimos ilustraciones para un catálogo de exposiciones y el estudio entendió rápido el tono que buscábamos. Las piezas dialogan con el texto sin repetirlo, algo poco habitual. El trabajo se entregó en archivos listos para imprenta y la comunicación durante el proceso fue clara y directa."
Carmen Vega
Responsable de publicaciones · Centro cultural